El Viaje del Héroe: Desgranando las 12 Etapas

Por Marivi Cervi
El viaje del héroe

¿Habías oído hablar alguna vez del Viaje del Héroe? Si estás interesado en la Creación Literaria como mínimo te sonará de algo, ya que se trata de una de las estructuras clásicas más famosas para escribir historias.

El Viaje del Héroe o Monomito es un término acuñado por Joseph Campbell y con él engloba una serie de patrones que se repiten una y otra vez en historias de todo tipo. Apareció por primera vez en su libro El héroe de las mil caras, donde señalaba un total de 16 etapas, aunque más tarde el autor y guionista Christopher Vogler las unificó en 12 en El Viaje del Escritor.

El Monomito sigue el esquema básico que nos enseñaron en el cole de planteamiento, nudo y desenlace, aunque con unas cuantas vueltas de tuerca. Para explicar las 12 etapas voy a usar un montón de palabros que pueden confundir a los no iniciados, así que si no estás muy seguro de qué significa héroe, heraldo o mentor, te recomiendo echarle un vistazo los arquetipos narrativos.

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El esquema de arriba resume bastante bien el periplo del héroe pero mi misión aquí es desgranar cada una de las etapas, así que vamos al lío.

1. El Mundo Ordinario

En esta primera etapa presentamos al héroe. ¿Quién es este piltrafilla que va a acompañar al lector durante toda la historia? ¿Cómo es su día a día? Describiendo con detalle el punto del que parte el personaje entendemos mejor lo que deja atrás cuando emprende la aventura. Todavía no se ha presentado el conflicto y no hay un objetivo claro. Aún así no hay tiempo que perder. Al fin y al cabo, la manera en la que empezamos una novela es clave para enganchar al lector. 

Reto para el escritor: Dar una gran cantidad de información sobre el personaje sin ralentizar el ritmo de la novela. Los principios tienen que ser ligeritos.  

2. La llamada a la Aventura

El héroe está tan tan a gusto en su zona de confort, tiene la situación dominada. Sin embargo, un cambio alborota su rutina. Puede ser algo pequeño, como una misteriosa oferta de trabajo en su email o algo más llamativo, como una declaración de guerra. El cualquier caso se produce un desequilibrio que impidan que las cosas vuelvan a ser como antes. 

Este cambio suele llegar de la mano de un mensajero, el heraldo, aunque también podría tratarse de una llamada interna. El conflicto empieza a vislumbrarse en el horizonte. 

Reto para el escritor: introducir un buen elemento desencadenante que eche la historia a rodar. 

3. Rechazo de la Llamada

Al héroe no le hace ni una pizca de gracia a salir de su zona de confort y rechaza la llamada. Imagina que las fuerzas del mal llaman a tu puerta y te exigen que dejes tu maratón de Netfix a medias para enfrentarte a ellas. Lo siento señores, vuelvan dentro de tres temporadas. 

Aunque algunos personajes se muestran muy dispuestos a embarcarse en la aventura lo más normal es que el héroe necesite un empujoncito. O más de uno, si es especialmente reticente. 

Reto para el escritor: Destacar los peligros de la aventura. Esto es muy útil para la historia porque recalcamos que nada de lo que está por llegar va a ser fácil.

4. Encuentro con el mentor

Nuestro piltrafilla es aún muy inexperto y no está preparado para enfrentarse a los duros retos que se avecinan. Es entonces cuando se materializa la figura del mentor, un héroe “evolucionado” que ya ha pasado por el mismo camino y le da consejos, herramientas o poderes que le serán de utilidad en el mundo especial. Los mentores son catalizadores que convencen a los héroes de emprender la aventura y favorecen su buen desarrollo.

Reto para el escritor: Crear una buena relación entre el héroe y el mentor puede dar mucho juego a la historia. 

5. Cruce del Primer Umbral

Por fin, el héroe se adentra en el terreno desconocido del mundo especial voluntariamente. Es un momento decisivo, porque una vez cruza no puede arrepentirse.

Este punto supone el final del primer acto en una novela se reconoce por el cambio de energía en el relato. De pronto, el mundo se vuelve confuso, las reglas cambian y el protagonista tendrá que aprenderlas de nuevo.

Reto para el escritor: crear contraste entre el mundo ordinario y el mundo especial.

6. Pruebas, Aliados y enemigos

El héroe debe superar diversas pruebas con las que inicia una (lenta) transformación. El grado de dificultad no es extremo pero es posible que fracase una o varias veces. Todavía no ha aprendido las reglas del mundo especial y todo le resulta desconocido. Nuestro piltrafilla es como un bebé aprendiendo a andar de nuevo. Por el camino tropieza con más de un enemigo, por lo que busca aliados que le ayuden a hacerles frente.

Reto para el escritor: Manejar bien en ritmo de la historia para que no se haga demasiado corta ni demasiado pesada. 

7. Acercamiento a la caverna más profunda

La dificultad de los obstáculos va en aumento, ya no son moco de pavo. El héroe forma nuevas creencias con la experiencia que va adquiriendo y se prepara para la batalla decisiva. Cuando está listo recoge sus bártulos y se pone en marcha hacia la fortaleza del enemigo, donde luchará contra las“fuerzas del mal”. 

8. El Calvario

Llegamos a la crisis, uno de los momentos dramáticos álgidos de la historia y el acontecimiento principal del segundo acto. Aquí el héroe se enfrenta al mayor de los retos, aquel para el que tanto se ha preparado.

“Aquel punto de una historia o drama en el que las fuerzas opuestas y hostiles se encuentra en su momento de máxima tensión”.

El Viaje del Escritor, Christopher Vogler.

También podríamos definir esta etapa como una “bajada al infierno”, donde el héroe se enfrenta con su adversario a vida o muerte. Esta etapa supone una muerte metafórica, donde el héroe muere para renacer transformado. Nuestro piltrafilla se hace mayor. 

Algunas de las estructuras recurrentes durante el Calvario son:

  • El héroe parece morir.
  • El héroe mata.
  • Es testigo de la muerte.
  • Se enfrenta a un villano.
  • Se debate contra sus demonios / su mayor miedo.
  • Sufre una crisis del corazón.
  • Lucha contra una figura de autoridad. 

Reto para el escritor: Elaborar bien las escenas de tensión, bien impregnadas de conflicto. Las cosas deben de empeorar antes de ir a mejor. 

9. La recompensa

El héroe vence, al menos de momento, y recibe una recompensa que puede ser material o inmaterial. Sin embargo, es un triunfo efímero, y tras disfrutar durante un rato de su victoria debe volver al camino.

Reto para el escritor: escribir una o varias escenas ligeras de amor / amistad / triunfo que suponga un alivio dramático para los lectores. 

10. El camino de vuelta

El héroe se dirige de vuelta a casa, a sus noches de mantita y Netflix con su recompensa en el bolsillo. Sin embargo, en el último momento surge algún nuevo problema que pone en peligro lo que ha ganado por el camino y tiene que llevar a cabo una última lucha. El héroe cruza otro umbral, el del tercer acto.

Algunos de los peligros pueden ser:

  • Una persecución.
  • Una venganza.
  • Un villano que no ha sido totalmente derrotado.

11. Resurrección del héroe

Ha llegado la hora del examen final, donde tendrá que probar que ha consolidado todo lo aprendido hasta el momento. Este es el clímax de la historia, donde se produce de nuevo un encuentro con la muerte, el definitivo y más peligroso. Es además un momento de catarsis para el público, ya que experimenta cómo el héroe vence definitivamente sus defectos y sus miedos y sufre una transformación definitiva. 

Reto para el escritor: demostrar que el héroe es capaz de dar lo mejor de sí mismo y aplicar la lección aprendida durante el viaje. 

12. Regreso con el Elixir.

El héroe vuelve al mundo ordinario, llevando consigo su recompensa y la experiencia del viaje. Ya no es el mismo piltrafilla que conocimos al principio y puede que ni siquiera le apetezca hacerse un maratón en Netflix. Es hora de poner punto y final a la historia.

Encontramos dos tipos de finales:

  • Circular: Todas las cuestiones quedan resueltas y el héroe vuelve a su rutina siendo un poco más sabio que antes. Es el final más convencional, porque da la sensación de que la historia se ha completado.
  • Abierto: Deja una o más cuestiones por resolver, lo que puede dar lugar a ambigüedades. 

Reto del escritor: proponer un final sencillo. Muchas historias fallan al final porque el escritor no es capaz de escoger un final y encadena uno tras otro, cosa que suele frustrar al lector. 

Resumiendo, estas son las fases básicas del viaje del héroe:

La fases del viaje pueden variar según el género o el tipo de historia pero forman un patrón que tiende a repetirse en todas las películas y novelas. Aprendértelas como el Avemaría es muy útil para cuando estas falto de recursos y no sepas cómo continuar tu novela.

Si eres escritor, guionista o este artículo te ha sabido a poco puedes investigar más sobre este tema en El viaje del escritor, de Christopher Vogler.

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